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Tratamiento

El tratamiento de los Trastornos de Conducta en la Infancia o Adolescencia

Las reglas del aprendizaje de conductas adecuadas e inadecuadas, funcionan de una manera muy similar en todos los hijos. En general, las conductas se aprenden en función de las consecuencias, y de la misma forma que “se pueden aprender”, también “se pueden desaprender”. Es cierto que existen diferencias individuales, y ambientales que hay que tener muy en cuenta.

Sin embargo, los problemas de conducta de los niños y adolescentes, no son una cuestión únicamente de ellos, sino que también guardan relación directa con su ambiente, fundamentalmente con la relación que establecen con los padres o cuidadores. Por ello, resulta fundamental aprender a establecer un equilibrio entre los límites y las responsabilidades. Siendo capaces de crear un entorno seguro donde los niños crezcan sintiéndose queridos y protegidos, pero donde aprendan a cumplir las normas y con sus responsabilidades.

Tratamientos Basados en la Evidencia

Las intervenciones terapéuticas se planifican en función del diagnóstico, la edad, las características familiares y sociales, etc. Por ello, disponemos de diversas modalidades terapéuticas con el objetivo de poder intervenir, en cada caso, de la forma que resulte más adecuada. Las distintas intervenciones terapéuticas son:

Psicoterapia individual.

Si la evaluación y el problema de la persona así lo requiere, se llevan a cabo las sesiones de psicoterapia individual que requiera cada problema en las que se aplican los componentes de tratamiento que han demostrado eficacia clínica, desde la perspectiva de los tratamientos cognitivo comportamentales.

Psicoterapia individual para los padres.

Se proporciona información acerca del problema en concreto, y también se proporcionan pautas para identificar conductas disfuncionales y aprender a manejarlo.

Terapia Familiar.

En los casos en los que el núcleo del problema se encuentra en la familia, se puede aplicar psicoterapia familiar y el problema se abordar también desde esta perspectiva.

Psicoterapia de grupo.

Numerosos estudios demuestran cómo el aprendizaje de habilidades en formato de grupo, tanto en población infantil como en adolescentes, puede tener efectos muy beneficiosos entre personas que comparten la misma problemática y requieren del mismo aprendizaje. Por lo tanto, en función del problema concreto, se realizan diferentes terapias de grupo, en ocasiones complementarias de la terapia individual, como por ejemplo:

  • Terapia de grupo para el Miedo Social/Fobia social. Se abordan los miedos que los niños o adolescentes tienen a diferentes situaciones sociales o incluso empiezan a evitar, pudiendo llevar a aislarse en determinadas situaciones o al no aprendizaje de habilidades sociales.
  • Terapia de grupo para la mejora de las Habilidades Sociales. Consiste en aprender y entrenarse en el buen uso de habilidades de comunicación para mejorar las relaciones sociales.
  • Terapia de grupo de Solución de Problemas. Aprender técnicas para afrontar de forma adecuada las situaciones conflictivas a nivel interpersonal o familiar de las pacientes.
  • Talleres de expresión emocional. El objetivo es que los niños y adolescentes aprendan a identificar y expresar emociones de forma adaptativa. Es muy frecuente encontrar niños o adolescentes con problemas para expresar emociones como todo lo contrario, es decir, niños con problemas para controlar las mismas.

 

Prevencíon