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Trastornos Psicológicos

Obesidad

1.  ¿Qué es la Obesidad?


La obesidad no está incluido en el Manual Diagnóstico de los Trastonos Mentales DSM-5 (APA, 2013), ni en sus anteriores versiones. Si bien, la obesidad, según la OMS, se ha convertido en un importante problema de salud pública en los países desarrollados, que afecta a personas de todas las edades y sexo. Según datos epidemiológicos, uno de cada cinco adultos europeos, es obeso. En España, en estos últimos 15 años se ha triplicado la cifra de obesidad infantil hasta el punto de que, entre un 10% y un 20% de los niños y adolescentes españoles padece obesidad. Con respecto a población adulta, un 15% de la población española de entre 25-60 años padece obesidad, y es más frecuente en mujeres (17,5%) que en varones (13,2%).

Tal y como indican las cifras, estamos ante una nueva "enfermedad" que viene arrasando en forma de "epidemia". De la misma forma, los problemas de sobrepeso también han aumentado llegando incluso a afectar a un 39,2% de la población adulta española (25-60 años). Es importante mencionar la influencia de los cambios en la estructura familiar, en los estilos de vida, la escasez de tiempo, etc. está provocando que los hábitos alimentarios y los estilos de vida están cambiando desde la conocida "dieta mediterránea" hacia las llamadas "fast food".

La obesidad se define como la acumulación excesiva de grasa corporal que, frecuentemente, condiciona una alteración del estado de salud. Se he establecido que los hombres con más de un 25% de grasa corporal y las mujeres con más del 30% son obesos. De hecho, la obesidad es un factor de riesgo importante tanto para contraer enfermedades físicas como para desarrollar problemas psicológicos importantes (problemas sociales, problemas de autoestima, etc.). Según la APA el riesgo de muerte de las personas obesas es entre el 50% y el 100% más alto que el de los individuos de peso normal. La evidencia sugiere que se trata de una enfermedad con origen multifactorial: ambiental, genético, psicológico entre otros.

2.  ¿Cómo medir la obesidad?

El método más utilizado en el adulto para definir y clasificar la obesidad es el Índice de Masa Corporal(IMC): peso (Kg)/talla² (metros). Es el parámentro que mejor se correlaciona con el porcentaje de grasa corporal. No obstante, lo sobreestima en individuos musculosos e infravalora en personas con baja masa magra (ancianos). Tal y como indica la tabla, se ha establecido que los hombres con más de un 25% de grasa corporal y las mujeres con más de un 30%, son obesos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica la obesidad según la siguiente tabla:

3.  Factores que favorecen el desarrollo de la obesidad.

La etiología de la obesidad incluye factores genéticos y medioambientales. Sin embargo, la causa más común es el exceso de aporte energético en relación al consumo. En las últimas décadas, existe un mayor consumo de alimentos hipercalóricos (con alto contenido de grasas y azúcares) y una menor actividad física tanto laboral como social o del tiempo de ocio. La obesidad secundaria a otros procesos (síndromes genéticos, alteraciones endocrinas o inducidos por tratamientos farmacológicos) es menos frecuente.

La importancia de la obesidad viene dada por asociarse a complicaciones crónicas así como por relacionarse con el incremento de la incidencia y desarrollo de algunas de ellas (Tabla 2).

Tabla 2: Enfermedades relacionadas y complicaciones de la obesidad.

CardiovascularesHipertensión arterial, enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca, enfermedad vascular cerebral o arterial periférica.EndocrinometabólicasDiabetes mellitas, resistencia a la insulina y síndrome metabólico, dislipemis, gotaDigestivasLitiasis biliar, esteatosis hepática, hernia de hiatoRespiratoriasApnea del sueñoReumáticasArtrosis (coxofemoral, femorotibial, tobillo y columna)CáncerEsófago, colon, recto, vesícula biliar, próstata, útero, mamaGinecológicasMetrorragia, amenorreaTrastornos psicológicosDepresión, problemas de ansiedad, baja autoestima, alteraciones de la conducta alimentariaAfecciones cutáneas

4.  Estrategias terapéuticas para abordar la obesidad.

Sin duda, el mejor tratamiento de esta enfermedad es prevenirla desde la infancia con una buena educación nutricional. La niñez es una etapa en la que prácticamente todo o casi todo es posible con respecto a hábitos y conductas. Si desde pequeños los padres habitúan a los niños a una alimentación variada y completa, les estarán proporcionando una vida equilibrada. Además, si en lugar de pasar horas viendo TV, jugando a videojuegos o en Internet, consiguen incluir ejercicio físico en su vida cotidiana, es muy difícil que estos niños lleguen a desarrollar obesidad. No obstante, esto no siempre es posible.

En muchos casos se requiere de intervenciones psicológicas. Y es que, desde distintos ámbitos (familiar, escolar, social) se constata cada vez más la necesidad de intervenir a nivel profesional ante estos problemas. Numerosos estudios demuestran que, cuanto más temprana es la intervención en la obesidad, más posibilidades existen de restablecer los hábitos alimentarios para estas personas y de prevenir la aparición de problemas más graves en el futuro.

Estas personas necesitan un tratamiento integral e interdisciplinar que abarque toda su problemática en cada fase del tratamiento. En función de la edad, el tratamiento va dirigido a los padres o al paciente en sí mismo. El abordaje integral de la obesidad se basa en las modificaciones dietéticas, la práctica de ejercicio físico y el apoyo psicológico con terapia conductual imprescindible para el mantenimiento de los cambios a largo plazo, por el carácter crónico y multifactorial de la enfermedad. El objetivo es alcanzar un peso corporal que reduzca el riesgo de sufrir otras complicaciones asociadas a la obesidad.

Puede ser que estés leyendo estas líneas porque te identificas con las descripciones que se han ofrecido del problema. Si crees que presentas este problema, acude a un profesional que te asesorará para que puedas decidir si quieres recibir tratamiento.

 

Proceso de Atención al Paciente