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Trastornos Psicológicos

Trastorno obsesivo-compulsivo

¿Qué es el trastorno obsesivo-compulsivo?

¿Qué son las obsesiones y las compulsiones? La palabra obsesión proviene del vocablo latino obsessio-onis, que significa "asedio". Y, realmente las personas con este problema se sienten "asediadas" por sus pensamientos, imágenes o impulsos.

Las obsesiones se podrían definir como ideas, pensamientos, imágenes o impulsos persistentes que se experimentan (al menos inicialmente) como invasores. Ejemplos de obsesiones serían pensamientos repetitivos y persistentes acerca de que determinados objetos (pomos de puertas, teléfonos público, los asientos de un autobús, etc.), o pensar que las personas están contaminados o sucios y van a transmitirme la contaminación; imágenes repentinas acerca de la posibilidad de hacerme daño (por ejemplo, saltando a las vías de un tren en el momento en que éste circula, o arrojándome por una ventana) o de hacérselo a los demás (aunque sería incapaz de hacerlo); dudas persistentes acerca de si habré dicho un taco sin darme cuenta, si habré cerrado la puerta de casa, o el gas, o desconectado la plancha; ideas absurdas y sin sentido (si oigo una noticia sobre el mercado de valores, mi hijo tendrá un accidente), etc. Las personas pueden saber muy bien que sus obsesiones no tienen sentido, y la mayoría han intentado resistirse a ellas de algún modo, en algún momento. Sin embargo, tales intentos suelen resultar infructuosos y la persona siente que difícilmente puede deshacerse de ellas.

Por su parte, las compulsiones serían conductas o pensamientos que se efectúan de manera repetitiva y de acuerdo con determinadas reglas, como respuesta a una obsesión. Por ejemplo, lavarse las manos repetidas veces al día, con considerable cantidad de jabón o incluso desinfectantes, y siguiendo un orden determinado; repetirse mentalmente algunas frases para "conjurar" el peligro o pensar en "cosas buenas"; comprobar varias veces las cerraduras, el gas o la plancha; poner los objetos del escritorio, el cajón o el estante en un determinado orden, etc. La compulsión (también llamada ritual) es precedida por una sensación de "urgencia" compulsiva y, en general, como en las obsesiones, se acompaña de un deseo de resistirse a ella. Sin embargo, también como en el caso de las obsesiones, estos intentos no suelen tener éxito.

Este problema puede llegar a interferir seriamente en distintas áreas de la vida de la persona: en sus relaciones con los demás, en su rendimiento académico o laboral, en sus actividades de ocio, etc. Por ejemplo, imponiendo estrictas reglas de limpieza en casa; acumulando durante mucho tiempo revistas y periódicos viejos, o facturas porque piensa que algún día podría necesitarlos; empleando mucho tiempo en revisar si un documento está bien escrito; volviendo atrás varias veces para comprobar que no ha atropellado a alguien; llevando sus propios cubiertos a los restaurantes, etc.

Hasta mediados de los años 60 se consideró que el trastorno obsesivo-compulsivo era un problema muy resistente al tratamiento. En la actualidad, no obstante, contamos con técnicas y estrategias terapéuticas que han demostrado su eficacia en el tratamiento de los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo.

Puede ser que estés leyendo estas líneas porque te identificas con las descripciones que se han ofrecido del problema. Si crees que presentas este problema, acude a un profesional que te asesorará para que puedas decidir si quieres recibir tratamiento.

 

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