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¿Tiene mi hijo pesadillas?
¿Se despierta mi hijo en mitad de la noche, debido a sueños extremadamente terroríficos?
¿Recuerda mi hijo lo que ha soñado? ¿Se preocupa por la posibilidad de que su vida o su seguridad está en peligro?
¿ Al despertar, su hijo se recupera rápidamente y se muestra orientado?
¿Le provocan un malestar significativo, debido a estas pesadillas? (Evitar irse a la cama porque tiene mucho miedo a tener las pesadillas?
¿Tiene mi hijo terrores nocturnos?
¿Tiene mi hijo un despertar brusco, en mitad de la noche, que suele caracterizarse por un grito de angustia?
¿Durante ese episodio de miedo, su hijo presenta taquicardia y sudoración?
Cuando usted intenta tranquilizarle, ¿a su hijo le cuesta mucho trabajo relajarse?
¿Su hijo olvida dicho episodio durante la noche y no puede describir recuerdo alguno de lo ocurrido a la mañana siguiente?
¿Le provocan un malestar significativo, debido a estos terrores nocturnos?
¿Tiene mi hijo sonambulismo?
¿Mi hijo se levanta de la cama y anda por las habitaciones en pleno sueño?
¿Presenta mi hijo una mirada fija y perdida, se suele mostrar relativamente ausente a los intentos de los demás para establecer un diálogo con él y sólo puede ser despertado a base de grandes esfuerzos?
¿ Al despertar (tanto en pleno episodio como a la mañana siguiente), el niño no recuerda nada de lo sucedido?
¿A los pocos minutos de despertarse del episodio de sonambulismo, su hijo recobra todas sus facultades mentales (aunque en un primer momento puede presentarse confundido o desorientado)?
¿Tiene mi hijo narcolepsia?
¿Tiene mi hijo a taques de sueño irresistibles que aparecen diariamente durante un mínimo de 3 meses?
Puede ser que estés leyendo estas líneas porque te identificas (o identificas el problema de tu hijo/a) con las descripciones que se ofrecen del problema. Las preguntas del cuestionario sondean la presencia de algunos de sus aspectos característicos, teniendo en cuenta que no sustituyen al proceso de evaluación que se lleva a cabo para establecer un diagnóstico clínico, pero suponen un primer acercamiento y una exploración preliminar del mismo.
Recuerda: esto es sólo una aproximación al proceso de evaluación necesario antes de aplicar cualquier tratamiento. Si crees que tú o tu hijo/a presenta este problema, acude a un profesional que te asesorará para valorar la conveniencia o no de recibir un tratamiento psicológico.