|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
¿Tiene mi hijo depresión?
¿He observado que mi hijo se siente triste?
¿Tiene problemas para dormir?
¿Está más irritable?
¿Tiene cambios de humor?
¿Llora mi hijo con facilidad?
¿Tiene falta de apetito?
¿Ha perdido interés por cosas que antes sí que le gustaban?
¿Tiene ideas de auto desprecio hacia él mismo y/o se infravalora?
¿ha bajado su rendimiento en el colegio?
¿Se queja de dolores de cabeza, dolor de barriga, etc.?
Nota: En lo niños: ¿Presenta mi hijo, rabietas y problemas de conducta?
Puede ser que estés leyendo estas líneas porque te identificas (o identificas el problema de tu hijo/a) con las descripciones que se ofrecen del problema. Las preguntas del cuestionario sondean la presencia de algunos de sus aspectos característicos, teniendo en cuenta que no sustituyen al proceso de evaluación que se lleva a cabo para establecer un diagnóstico clínico, pero suponen un primer acercamiento y una exploración preliminar del mismo.
Recuerda: esto es sólo una aproximación al proceso de evaluación necesario antes de aplicar cualquier tratamiento. Si crees que tú o tu hijo/a presenta este problema, acude a un profesional que te asesorará para valorar la conveniencia o no de recibir un tratamiento psicológico.