¿Qué
es la baja autoestima?
¿Siente que no vale para nada? ¿Tiene la
sensación de que los demás son mejores que
usted? ¿Tiende a disculparse por casi todo lo que
hace? ¿Desearía sentir más aprecio
hacia sí mismo?
Uno de los principales factores que diferencian al ser
humano de los animales es la conciencia de sí mismo:
la capacidad de establecer la propia identidad y darle
un valor. En otras palabras, cada uno de nosotros tiene
la capacidad de definir quienes somos y luego "decidir" si
nos gusta nuestra identidad o no. El problema surge cuando
se rechazan partes de uno mismo. Cuando una persona se
juzga a sí misma y concluye que no se gusta, que
globalmente se considera una persona poco válida,
decimos que esa persona tiene problemas de autoestima.
La autoestima es una condición fundamental para
la supervivencia psicológica, ya que sin ciertas
dosis de autoestima la vida puede resultar enormemente
penosa. El hecho de juzgarse y rechazarse a uno mismo produce
un enorme dolor. Como consecuencia, es frecuente que la
persona con problemas de autoestima evite con todas sus
fuerzas que aumente el rechazo que siente hacia sí misma.
De forma que evita situaciones que conllevan nuevos juicios
y posibles rechazos. Por lo tanto, puede que asuma menos
riesgos sociales, académicos o profesionales (Se
implica en menos cosas, y consecuentemente, acaba consiguiendo
menos cosas).
La persona con baja autoestima limita su capacidad para
abrirse a los demás, expresar su sexualidad, ser
el centro de atención, tolerar las críticas,
pedir ayuda o resolver problemas. Es probable que tenga
dificultades para relacionarse con la gente, entrevistarse
para conseguir un trabajo, intentar algo en lo que pudiera
no triunfar, etc. Quizá se autoinculpe o se empeñe
en lograr la perfección a toda costa, o bien se
ponga excusas, o incluso puede llegar a recurrir al alcohol
o a las drogas para poder afrontar determinadas situaciones.
La baja autoestima puede estar presente en muchos problemas
psicológicos, como por ejemplo, en la fobia social
o en la depresión, (las dificultades en la autoestima
suelen tener una importancia central), y el bajo rendimiento
académico y/o profesional también está asociado
a una baja autoestima. Y es que, la opinión que
tenga la persona de su rendimiento influirá en su
auto-evaluación y a su vez en su autoestima. Si
la persona piensa que no vale para nada, que no está capacitada,
ni puede alcanzar ninguna meta es difícil que se
esfuerce y trabaje para lograrlo. A la inversa, el fenómeno
bien conocido de las "profecías autocumplidas" pone
de manifiesto que las opiniones de uno mismo ejercen un
importante efecto en la propia actuación. De hecho,
alguien con gran confianza en sí mismo puede rendir
mucho más de lo que sería de esperar, teniendo
en cuenta su edad o su capacidad.
Puede ser que estés leyendo estas líneas
porque te identificas con las descripciones del problema.
Las preguntas del cuestionario rastrean la presencia de
algunos de sus aspectos característicos, teniendo
en cuenta que no sustituyen el proceso de evaluación
que se lleva a cabo para establecer un diagnóstico
clínico, pero suponen un primer acercamiento y una
exploración preliminar del mismo.
Estas preguntas tienen como objetivo evaluar el sentimiento
de satisfacción que una persona tiene consigo misma.
Si además, sientes un malestar importante, o alguna
de las áreas de tu vida (ocio, laboral, académica,
familiar, etc.) se ha visto afectada por este problema,
es posible que tengas problemas de autoestima. Pero, recuerda:
esto es sólo una aproximación al proceso
de evaluación necesario antes de aplicar cualquier
tratamiento. Si crees que puedes tener este problema, acude
a un profesional que te asesorará para que puedas
decidir si quieres recibir tratamiento.